Las faltas a los derechos humanos en las empresas ya son comunes

Lunes, 5 Septiembre, 2011
El Diario de la República - San Luis

El trabajo no puede estar disociado de los derechos humanos, pero muchas veceslas compañías priorizan la rentabilidad sobre el bienestar delos empleados.

Para conocer como ambas realidades pueden ir de la mano y no chocar entre ellas. El Diario de la República entrevistó a Nicolás Liarte-Vejrup, licenciado en Ciencias Políticas de la Universidad Católica de Córdoba, que
llegó a la ciudad de San Luis para brindar la tercera capacitación de la VI Cátedra de Responsabilidad
Empresaria que dicta esa casa de estudios.

- ¿Cual fue la temática del cursoque brindó en San Luis?
- Vine a la provincia para desarrollar el tercer modulo de la cátedra del Pacto Global que trata sobre la relación entre las empresas y los derechos humanos. Hay muchas compañías que buscan alcanzar la responsabilidad social, pero no siempre hacen tiempo para profundizar el concepto de los derechos huma-
nos.

El especialista advierte que las firmas deben evitar la sobrecarga laboral y el trabajo infantil.

- ¿Qué acciones debe encarar una compañía para fortalecer y proteger estos derechos?
- En una empresa no debe haber mano de obra infantil, pero la misma firma debe preocuparse para que esta práctica tampoco exista entre sus proveedores. Por eso hay que promover capacitaciones de derechos humanos no sólo al interior de la compañía sino con todos los actores con los que interactúa. Es importante
evitar trabajar sobre la urgencia.
Habitualmente los problemas se enfrentan con paliativos, y el enfoque que en Naciones Unidas tratamos de dar es hacerlo con la planificación.
- ¿Qué ejemplo de buenas prácticas empresariales en relación a los derechos humanos puede citar?
- Hay empresas vitivinícolas de San Juan y Mendoza que han adherido al Pacto Global (ver Cua-
dro) porque una parte significativa de su producción se destina a la exportación. En muchas de estas
firmas los empleados iban con sus hijos al trabajo, no por perversidad sino porque era un hábito cul-
tural. Pero en varios países exigen que los productos importados hayan sido elaborados sin que exista
mano de obra infantil. Con el paso del tiempo, y de la mano de esta iniciativa de las Naciones Unidas,
se logró que los chicos fueran a las fincas no para trabajar sino para educarse y así también pudieron
conservar los mercados.
- ¿El trabajador conoce los derechos humanos? ¿Su desconocimiento dificulta justamente su respeto?
- Es una buena pregunta. Cuando en la Universidad Católica de Córdoba empezamos a trabajar
con este tema hicimos un seminario en donde vinieron representantes de sólo tres compañías.
Cuando indagamos por que había ido tan poca gente, los empresarios nos dijeron que los derechos
humanos eran un concepto de la década del setenta. Hay una falta de información sobre la respon-
sabilidad social. Parece un tema muy básico y que no hay necesidad de abordarlo.

- ¿La cultura occidental tiende a darle una mayor importancia al individuo en el ámbito empresarial?
- La declaración de los derechos humanos surge en el año 1948 de la mano de Naciones Unidas, una
organización con legitimidad occidental. En consecuencia son conceptos que comparten esta
visión. Si bien las organizaciones que pertenecen esta cultura dan los derechos humanos como bá-
sicos, no quiere decir que siempre los cumplan.
- ¿Que atención le prestarán a los derechos humanos las empresas en el futuro?
- Muchos creen que los derechos humanos en las empresas son una moda, pero yo pienso que
vinieron para quedarse. Una vez se aprenden las buenas prácticas difícilmente se vuelve para atrás.

Esta es una dinámica que también se da con el consumo de los productos. Si probaste un buen vino
no vas a volver a tomar uno que no tenga la misma calidad. El pacto entró en vigencia en 2000 y fue ideado por el entonces secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Kofi Annan y consta de
diez principios básicos que pretenden que las compañías deben trabajar en conjunto con los
gremios, las ONG's y la sociedad en general. El primero indica que las empresas deben apoyar y respetar la protección de Diez principios del Pacto Global de la ONUlos derechos humanos, tampoco deben ser cómplices de abusos a los derechos humanos, tienen que respetar la libertad de asociación y el reconocimiento de los derechos de la negociación colectiva. Deben apoyar la eliminación de toda for-
ma de trabajo forzoso o realizado bajo coacción y promover la erradicación del trabajo infantil. Tienen
que aportar a la abolición de las practicas de discriminación en el empleo y la ocupación y apoyar
el enfoque preventivo frente a los retos medioambientales, Fomentar las iniciativas que
promuevan una mayor responsabilidad ambiental. Favorecer el desarrollo y la difusión de
tecnologías respetuosas con el medio ambiente y, por último, deben trabajar contra la corrup-
ción en todas sus formas, incluyendo la extorsión y el soborno.