El Trabajo como Dignidad


Hoy, primero de mayo, saludamos a todos los trabajadores en su día, y lo hacemos compartiendo las palabras del Papa Francisco durante su audiencia general en la Plaza de San Pedro, con ocasión del Día Internacional del Trabajo:

El trabajo es un elemento fundamental para la dignidad de una persona. El trabajo, por usar una imagen, nos "unge" de dignidad, nos llena de dignidad; nos hace similares a Dios, quien ha trabajado y trabaja, lo hizo siempre (Jn 5,17); da a las personas la capacidad de sostenerse a sí mismas, a la propia familia, de contribuir al desarrollo de la propia nación. Por eso pienso en la dificultad que, en varios países, tiene hoy el mundo del trabajo y de la empresa; pienso en cuantos, no solo jóvenes, están desocupados, muchos de ellos a causa de una conciencia economicista de la sociedad, que procura el beneficio egoísta, fuera de los parámetros de la justicia social.

Deseo extender a todos una invitación a la solidaridad, y a los responsables de la cosa pública los animo a hacer todo lo posible para dar un nuevo impulso al empleo; lo que significa preocuparse por la dignidad de las personas (...).

Agrego una palabra sobre una situación en particular referente al trabajo que me preocupa: me refiero a aquello que podemos denominar como "trabajo esclavo", el trabajo que esclaviza. ¿Cuántas personas, en todo el mundo, son víctimas de este tipo de esclavitud? (...) Pido a los hermanos y hermanas en la fe y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad una elección decisiva para combatir la trata de personas, de la cual forma parte el "trabajo esclavo".