Eficaces en el trabajo, pero agotados

Lunes, 20 Junio, 2011
La Voz del Interior - Economía

Un relevamiento del Icda muestra que 79% de los empleados cordobeses se considera eficaz en su tarea.

“Las emociones positivas en las empresas fortalecen las creencias de autoeficacia profesional, disminuyen los niveles de burnout (síndrome de cabeza “quemada”) y aumentan el compromiso con la organización, dando lugar a una espiral de salud ascendente”.

Esa es una de las principales conclusiones de una investigación realizada por un equipo de docentes del Instituto de Ciencias de la Administración (Icda) de la Universidad Católica de Córdoba a lo largo de tres años. Dos de ellos, los psicólogos Carlos Sponton y Juan Maffei, directores de la investigación, expondrán el trabajo en el segundo Congreso Internacional de Psicología de Positiva en Filadelfia (Estados Unidos), entre el 23 y 26 de julio.

En un relevamiento efectuado a 960 trabajadores cordobeses de variados rubros se advierte que el 79 por ciento de los trabajadores cordobeses se siente “autoeficaz” (es la percepción de confianza en las propias competencias para hacer bien un trabajo).

“Comparando con un estudio de España, la situación es similar, pero tiene el matiz de que el trabajador cordobés se siente más eficaz que el español; lo que no significa que lo sea”, explica Maffei. Un poco en broma, el profesional brinda su hipótesis: “Presumimos que el cordobés, como todos los argentinos, ha tenido tantas crisis que tiene el cuero duro”.

Dentro de las variables que se analizaron en la investigación –que no son excluyentes– también se advierte que hay 47 por ciento de trabajadores que evidencia agotamiento.

También se verifica un alto promedio de engagement (compromiso con la empresa) que llega al 71 por ciento de los trabajadores que respondieron una encuesta anónima. Los investigadores fijaron un índice con las distintas variables, que va de uno a seis. Este diario, con la consulta pertinente, lo transformó en porcentajes para dar una apreciación más habitual para el lector.

La investigación fue realizada en un 80 por ciento dentro del sector privado y en variados rubros (fabril, comercio y servicios) y, en un 20 por ciento, en el sector público. Las encuestas anónimas se repartieron un 25 por ciento en mandos gerenciales, 50 por ciento en mandos medios y 25 por ciento en niveles de empleados u operarios.

Los profesionales destacan que, de las variables medidas, “el reconocimiento es el que salta como el más necesario para el empleado”. Y también se ubica entre los primeros requerimientos el feedback , que permite al empleado saber rápidamente cómo desarrolla su labor.

“Uno de los desórdenes más graves que hemos reconocido es la relación directa entre el jefe y el colaborador: una buena cara de culo del jefe (sic) produce un estrés tremendo, porque mete miedo”, grafica Maffei. “Cuando la gente tiene miedo, que es una emoción negativa, se retrae y empieza a cuidar su quinta”, completa.

“Las personas que experimentan emociones positivas en el trabajo son las que se van a comprometer más y van a producir más”, compara Sponton.

El estudio resalta que las organizaciones “que se esfuerzan por subir las emociones positivas y por desarrollar más autoeficacia entre su personal, son aquellas llamadas saludables”.

Los profesionales coinciden en que el nivel de remuneración de un empleado “es muy importante, pero no suficiente” para sentirse satisfecho.

Según el informe, los niveles de burnout y compromiso son similares en todos los rubros, con excepción de los call center . “En un call center , sobre 160 empleados, detectamos que 35 chicos estaban al borde del estallido”, remarca Maffei.

Los psicólogos del Icda explican que el estrés se produce cuando la demanda laboral es más alta que la capacidad de la persona de dar respuesta. Las demandas pueden ser sobrecarga de tareas, sobrecarga mental, cuando hay conflicto de rol en su función, entre otras. Alertan que cuando el estrés se prolonga, sobreviene el burnout .

Pero uno de los aspectos más relevantes del trabajo es que los investigadores encontraron respuestas para revertir esa situación: “Las empresas, si quieren, pueden generar recursos para esas demandas, para disminuir la posibilidad de que la gente entre en estrés”. Entre los recursos que los empleados más valoran están el reconocimiento, claridad de rol en su función, contar con el material para hacer el trabajo, oportunidad para desarrollar lo que mejor sabe hacer, apoyo de su supervisor inmediato y poder participar en la toma de decisiones. También es importante la relación con su propio grupo laboral y que sea valorizado.

“El estudio demuestra que las empresas que toman acciones para mejorar el nivel de bienestar de sus trabajadores terminan trabajando mejor y ganando más dinero”, concluyen los investigadores cordobeses. 

Ver nota en LaVoz.com.ar: http://www.lavoz.com.ar/noticias/negocios/eficaces-trabajo-pero-agotados