En Argentina no hay presos por lavado de dinero

Lunes, 16 Mayo, 2011
La Voz del Interior - Sección Política

Gabriel Cuomo, Vicepresidente de la Unidad de Información Financiera. Desde que se creó la unidad que combate el "delito de delitos", en 2001, sólo se registró una condena menor.

“Después del cambio de monedas y la industria petrolera, el lavado es la tercera industria más grande del mundo”, señala el periodista estadounidense Jeffrey Robinson, quien relató en The laundrymen (“los lavadores”) los casos de ese ilícito en Estados Unidos. Gabriel Cuomo, vicepresidente de la Unidad de Información Financiera (UIF), lo cita para graficar el volumen de dinero que el lavado mueve en el mundo. La UIF es un organismo autónomo, dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación, creado en 2001 para combatir ese delito. Invitado por el Instituto de Ciencias de la Administración de la Universidad Católica de Córdoba (Icda), Cuomo disertó el viernes en un seminario y dialogó con este diario.

“Hay tres temas que contribuyen que Argentina sea un mercado propicio para el lavado de dinero. Venimos de una crisis que ha hecho que los bancos no sean confiables, y por lo tanto el porcentaje de bancarización es bajo; estamos acostumbramos a guardar dólares y tenemos una economía informal muy grande”, explica.

–¿De dónde proviene centralmente el lavado?

–Aunque seamos un país de paso del narcotráfico, la ruta del dinero suele ser muy similar a la ruta del delito. Y como somos un país de paso también lo somos en el circuito contrario para el movimiento de los fondos, más allá de que en los últimos tiempos se detectaron integrantes de organizaciones de narcotráfico que han estado afianzados en Argentina constituyendo empresas. También hay dinero ilícito provenientes de los actos de corrupción. Hay muy pocos condenados en este tema, pero si se declama que hay actos de corrupción, el dinero se mueve por algún lado. Además, nos llegan informes de un país asiático y otro africano que dicen que, en el tema de la trata de personas, hay remesas de dinero que pasan por Argentina.

–¿Cuál es el mecanismo que usan para lavar?

–Teóricamente hay tres etapas. Una de colocación: se intenta introducir el dinero sucio al sistema financiero, en pequeñas cantidades o en maniobras a través de un casino, ingresos ficticios de empresas fantasmas o préstamos ficticios. Luego, se intenta mover el dinero en una etapa de decantación para alejarlo de su origen ilícito, con transacciones múltiples. Finalmente, se busca introducirlo a una actividad lícita, que es la etapa final de integración y, a partir de ahí, poder darle un uso lícito.

–Según el ministro de Justicia, Julio Alak, en 2010 la UIF recibió reportes de 3.169 operaciones sospechosas y envió 700 casos a la Justicia, pero no se logró ninguna condena.

–El problema es que como todo delito económico es complejo y en muchos casos con una organización criminal atrás con muchos recursos y posibilidades de montar la mejor ingeniería para operaciones financieras. Nos hemos acercado más a la Justicia y trabajamos con los jueces federales y les explicamos qué podemos ofrecer. Se empieza a vislumbrar una tarea distinta. Desde el año pasado nos presentarnos como querellantes en las causas relacionadas con actos de corrupción y narcotráfico.

–¿Qué resultados dio?

–Un año después de ese accionar, dentro de las causas en que fuimos querellantes tenemos 12 personas procesadas, al menos cuatro imputados, se han inmovilizado fondos bancarios y están embargados bienes. Hemos intensificado la tarea con los juzgados y estamos a una semana de que comience un juicio oral por lavado. Este año ya está previsto que haya cuatro o cinco causas con juicio oral, lo cual está marcando un cambio.

–¿Hay condenas?

–Hay una pequeñita en Córdoba, por una operación de narcotráfico, pero no fue significativo el nivel del lavado. Lo importante es que se avance; entender que la forma de afectar a una organización criminal es sacándole los fondos.

–¿Y hay algún preso por lavado?

–No, gente presa... no hay.

–¿La sanción de la ley será importante para combatirlo?

–Dos cuestiones clave: se define un bien jurídico tutelado nuevo, con un nuevo título en el Código Penal. Además se podrá decomisar fondos aún antes de tener la condena judicial, en algunos casos.

–Si la ley no se aprueba antes de la reunión del Gafi (Grupo de Acción Financiera Internacional) en junio Argentina puede ser sancionada ¿Qué implicaría?

–Hay dos tipos de sanciones. Por un lado, todos los países que no cumplen la normativa de prevención de lavado y financiamiento de terrorismo integran listas. Y hay medidas de control estrictas con esos países, lo que encarece moverse en el sistema financiero para esos países. Obviamente, a un país exportador lo puede afectar. Si el país no demuestra que cumple con el compromiso asumido, se puede llegar hasta la expulsión del Gafi. Esto podría tener una consecuencia para la permanencia de Argentina en el G-20, que es estratégico para las relaciones exteriores. Pero hay un compromiso de todos los sectores políticos de sancionar la ley.

–¿Hay lavado desde sectores políticos?

–El control del financiamiento de los partidos políticos corresponde a un juez federal, por lo cual no es una competencia que tenemos nosotros. Hay casos de corrupción que involucran a funcionarios que terminan perteneciendo a un partido. En la provincia de Buenos Aires hay algunos casos en proceso, pero no hay causas de lavado. Me preguntaron sobre el caso Skanska, pero ahí, por lavado, no hay nada y no hemos intervenido en esa causa.

Quién es

Nombre: Gabriel Cuomo.
Edad: 42 años.
Profesión: contador.
Cargo: vicepresidente de la UIF.
Antecedentes: inspector y supervisor de Policía Aduanera, Drogas Peligrosas y Fiscalización.
Se define como un “cuadro técnico”.