Programa de Desarrollo y Fortalecimiento al Microcrédito

Lunes, 6 Junio, 2011
Alumni UCC

A partir de esta edición de Alumni UCC, las páginas del área de Responsabilidad Social Universitaria (RSU) tendrán como objetivo difundir algunos de los proyectos seleccionados mediante la convocatoria que se realizó el año pasado. En esta oportunidad, presentamos “Impulso para el desarrollo y fortalecimiento de los microcréditos en la provincia de Córdoba. Una respuesta no asistencialista para la reducción de la pobreza”, de Guillermo Martínez Ferrer y Daniel Scandizzo, que se desarrollará a través del ICDA.

En 2010, el ICDA y la Fundación Banco de Córdoba dictaron en conjunto el Programa de Formación para Grandes Emprendedores, con inscripción libre y gratuita. Además, de la mano del área de RSU de la UCC, se lanzó el mismo año el Programa de Desarrollo y Fortalecimiento a Microcréditos (Prodemi). En abril comenzó el curso Programa de Formación para Asesores de Microcréditos, que consta de cuatro talleres teórico-prácticos con una modalidad de cursado semanal. 

El Prodemi se centra en la creación y el fortalecimiento de una red o plataforma de infraestructura y servicios de apoyo a las microempresas en la provincia de Córdoba. Para ello, se conformó un equipo integrado por docentes, alumnos y empresarios asociados que participaron como tutores, que asistieron técnicamente a microempresarios en las diferentes fases: en la solicitud de créditos o apoyos económicos y en el proceso de ejecución del emprendimiento. 

El programa que se lanzó en abril busca generar espacios de encuentro, análisis e intercambio de experiencias, y un ámbito de investigación vinculado con la implementación de políticas alternativas al asistencialismo, como instrumentos de lucha contra la exclusión social.

Además, brindará un aporte específico para la consolidación del sistema, mediante la formación de emprendedores, la intermediación con las instituciones de microfinanzas, el seguimiento y la contención de los proyectos en marcha.

Es una instancia de mutua colaboración entre el ICDA y varias instituciones, como la Fundación Banco de Córdoba, el Banco Mundial de la Mujer y la Cefis, entre otras.

En este escenario, los objetivos del Programa de Formación para Asesores de Microcréditos son generar espacios de encuentro, análisis crítico, intercambio de experiencias de gestión; y asistir técnicamente en la solicitud de créditos o apoyos económicos y en el proceso de ejecución del emprendimiento, por medio de una unidad de apoyo específico.

Los ejes de acción para llevar a cabo son:

  1. Asesoría y asistencia técnica que busca la formalización de los microemprendimientos mediante el análisis de la viabilidad de la propuesta, diseño y gestión del proyecto; intervención en aspectos técnicos; colaboración en los procesos formales.
  2. Contención, creación de vínculos en red. En esta instancia se intenta realizar un análisis crítico e informar sobre la problemática de los microemprendimientos, potencializar el trabajo en red como elemento sinergizador de nuevas ideas y proyectos, y difundir información y promoción de diversos servicios de apoyo.

La metodología tiene tres aristas concretas: la intervención sociopolítica y técnica, los facilitadores en la obtención de ayudas económicas y posterior asesoría, y un equipo de apoyo en la asistencia técnica.

Una herramienta que alivia la pobreza

Al ser consultado sobre el programa, el Lic. Daniel Scandizzo, director general del ICDA, opinó: Es una respuesta no asistencialista para la reducción de la pobreza, dado que el programa aspira a brindar un aporte específico para la consolidación del sistema de microfinanzas mediante la formación de emprendedores, la intermediación con las instituciones financieras y el seguimiento y contención de los proyectos en marcha”.

Esta unidad de apoyo también generará espacios de encuentro, análisis e intercambio de experiencias, y concebirá un ámbito de investigación vinculado con la implementación de políticas alternativas al asistencialismo, como instrumentos de lucha contra la exclusión social. “Las microfinanzas han demostrado ser una herramienta que alivia la pobreza y fomenta el espíritu emprendedor, reducen la vulnerabilidad económica y la informalidad laboral de los sectores más desprotegidos de la sociedad a través del acceso al financiamiento para concretar ideas y proyectos”, expresó Scandizzo.